30.3.19
En la madurez
en la madurez escribo peor
porque la madurez significa reconocer más significados
interiorizar más acciones
llenarse de miedo exterior
y concluir
en un acto
de sumisión
pero también
y sin querer contradecirme pero contradiciéndome
la madurez
enarbola los conjuntos
hace encontrarse a los sentimientos
y reconoce
a ciencia cierta
quién es quién sobre los tableros
al final
es ganarse el miedo
de la soledad
por la no contradicción
porque por ser yo
sería
yo
únicamente
6.1.19
Supe de tu rastro en los ojos que mirabas
al pasado
hasta
mirarme como una pintura rota hecha en el siglo XV
una mujer
leyendo, la Virgen que espera
levanta
el dedo -seguiré leyendo-
vi que no
había una acepción de correcto, todo era culpable
porque el pasado arrastra la memoria del error
porque el pasado arrastra la memoria del error
me vi subida a una columna mientras mirabas las grietas
como un
macarrón se envolvía en sí misma, en la inconsistencia
me vi abrazada al vapor de agua,
me vi abrazada al vapor de agua,
a un
placer efímero pero no falso, no entero
pero que
quizá podría guardar, podríamos guardar
como una
forma de la naturaleza se guarda a sí misma
y se
repite en estructura
como los acontecimientos de escena global
como los acontecimientos de escena global
las oes de voces del abismo debajo de la columna
abrieron
el hueco preciso para hundirla
y
mientras bajaba hacia la nada
me decías
-pensé en ti-
aparecí
en tu recuerdo y apareceré
aunque la
torre esté enterrada y sobresalga solo mi frente
la punta
de la memoria
nadie olvida los grandes acontecimientos
11.11.18
Paseando vi tu rostro al agua
dentro del coche cruzando la niebla
Y quise acabar el poema con la frase lápida,
cita grandiosa, para leerla sin leértela y que
tú me dijeras que soy preciosa, que te quedas
Y pensaría: ay, el piropo
¿Hinchar aún más este ego gigante?
Ay, el piropo
Falso engaño para rendirse final al egoísmo,
la pasión
dentro del coche cruzando la niebla
Y quise acabar el poema con la frase lápida,
cita grandiosa, para leerla sin leértela y que
tú me dijeras que soy preciosa, que te quedas
Y pensaría: ay, el piropo
¿Hinchar aún más este ego gigante?
Ay, el piropo
Falso engaño para rendirse final al egoísmo,
la pasión
la creación es la metástasis del amor,
del auxilio, del deseo, del temor, del miedo
aún ciertos huecos
de reserva incandescente
No hace falta que el fuego sea naranja
el azul y el rosa son los nuevos colores cálidos
para un mundo tenue
como el aire de Japón en un cuadro de Reiji Hiramatsu
la inconsciencia es el instinto y
hay zonas más placenteras
para abordar en la fluidez sensible
descontrolada
- pero hay realmente espacio para la paz?
14.6.18
si acabo esto en un (.)
y al punto le digo final
si lo acabo como en el ultimátum de la novela
si no miro más
si no pienso más
como los hechos que son relatados parecen fijos
pero en mi tiempo ni siquiera hechos
abrevio a mi adolescencia -no sé-
no crezco
no tengo un por qué debajo del pie para levantarlo, impulsarme, pisarlo, moverlo
encontrar es el verbo del futuro
y digan lo que digan, fantasear es el del pasado
Fauno
Fauno, demonio o no del bosque
mirando el agua con las pezuñas sobre las rocas diminutas
moviendo esas piezas como humanas
partes el aire y te deslizas con la barriga casi rozando el agua
quiero mirar por si me indicas
yo sé que he nacido planta y que alguien debe darme mi lugar
13.6.18
No hay encuentro en la Nueva Edad Media
no te encuentro, ¿dónde estás?
dejé que tu mano blanca con uñas rojas, tu mano rosa con uñas rojas
se desprendiese de mi mano oscura, casi cortada por las líneas
te solté como en una película, el croma de miles de tallos podridos de rosas detrás
el movimiento de nuestras dos manos, la mía siguiendo a la tuya, la tuya hacia atrás pero hacia delante, la mía hacia delante pero hacia atrás
dejé que fueras
dejé que delante de los tallos pasara el movimiento como una nebulosa violeta espesa
con violencia colándose en mi garganta, en mis ojos
tomé aire, los párpados caídos, la boca abierta, los dientes llenos de saliva
dejé que fueras
al otro lado podía haber un abismo incontable o un jardín de mesas de plata
podría haber otra mano podría haber futuro soledad
ya te dejé
me quedé quieta
desapareciste del croma
entre los tallos de espinas podridos de miles de rosas
como una heroína encapuchada con la tela de una monja
solo veía la capucha
como en el sueño
solo tu capucha roja
y campesinos calvos a voces con sus horquillos con puntas de fuego
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