en el abatimiento
con la manta de fuerza
acercando paredes, pecho y espalda
la frialdad naciendo dentro
y la ola de viento en la garganta
chocando contra el paladar
imagino una montaña helada
en su crudeza
dando la mano al sol aunque se quema
la lengua podrida aleteando
en la boca de una serpiente plata
la pasa por las columnas blancas
manchando de códigos cifrados
secretos y misterio
su líquido dice: -manipulación para liberar el acto.-
un destello de finísimo blanco en la cola de tus ojos
la bondad
-pero no puedo
su belleza de altura la hace apoyo
la confianza se va con la grandeza mítica que parece segura
-yo no creo
A Ness
Mitgefühl
no sentía final
en su lugar, mi lágrima y mi otra y mi otra
pero aparta el hierro, abre la confianza
sus dedos desenterrando mi muerte
conmigo hasta el miedo, sujetándome
voló hundiéndonos en el suelo gris de una nube
llena de imágenes eléctricas
dentro
su tranquilidad apartó medusas
ira y dolor salieron sobre un rayo
todo cayó en la nada, la realidad terrena
perdiendo y... el alivio...
su preocupación que acaricia, tiende las manos
su cariño me deja quieta encima de las montañas
sé que puedo atravesarme
porque recogerá mi agua negra
el horror más cercano latió en mis ojos
el hada con mi sangre
confío
la pasó a sus labios
sus frases rojas me salvan
pude escribir bondades
después de sentir su pretina volando en mi frente
de volver a mi mente a recuperar la rabia y el primer sentimiento de horror
me salían escupitajos del corazón
la negrura oprimió
enjaulándome en una cueva de sexo
donde me sometían atada al espacio de la desconfianza
la pájara lloro
las alas del alma quemadas
el peso del bloqueo neutro
del no saber decir nada
una balanza muerta cayendo en mi ética
una balanza muerta cavando un agujero de miedo
y no sé cómo pude escribir bondades
mi asco pasó dos veces y en el después de ambas me abrazaron mujeres
La muerte que suena fácil pero miente, los días que parecen fáciles pero mienten, la ausencia sangra dentro de todos nuestros cuerpos. El espacio que se hace lento y la ruptura, que no alcanza más lejanía que la de los cristales rotos. Deshacerse entre los ruidos para lograr el dinamismo de la materia, el desarrollo de otros pensamientos que no sean los del horror. No se escribe sobre la felicidad eterna porque a la poesía le da asco porque es como decirle que su objetivo será siempre puro y no es otra cosa que la impureza lo que rompe y evoluciona el mundo. Los azules del tren rojo son seres perdidos en el tiempo que llegarán a lo lejos de las cosas importantes.
ira ira ira ira ira ira ira ira ira ira ira ira ira ira ira ira ira ira