31.3.14

Soporte



00
hay una cuerda
te sujeta la derecha y la izquierda de la cintura
cayendo en vertical
los movimientos están controlados
medidos con la cuerda
el vaivén es sólo mentiroso
y miente para todos

te queremos
oh
te queremos

empieza a fastidiarme

lo punzante de sus ojos en la cuerda
cómo me punzan... padres
me enfada sólo de pensarlo
y la sangre concentrada en las venas de sus pollas

pelea



3.1.14

de tal flor tal astilla

Di-fí-cil

Dentro de una  flor de pétalos amarillos
incubando una astilla

fugaz niña perdida
de tal flor tal astilla
astilla astillada

cuando el viento son voces
y las voces astillan
las flores son plácidas pero también torcidas

latiendo resquemores
como virutas de madera
te crean despacio

astillas a las demás flores
y te ayudan y te enroscas

deja
déjame
vale, vete

2.1.14

Vete a mendigar


Surca una luz azul una pared de mi estómago
sé que es azul porque está fría
y sé que es una luz porque es un destello fino
lo siento así 

pero tampoco te perdono

tú no me perdonas

Ni escribirte sin hechos puedo
y normal, porque se van a acabar todos
gracias a mí
es un buen día. 

No hace falta que te lo diga.

31.12.13

Eres como un cuerpo abierto


 
Empiezan rubios los pelos de tus brazos,
acaban secos e irritados pero empiezan en hoyos depurados

son tu alma

Eres como un cuerpo abierto y de cerca, te la leo

Brota débil en todo. Y como dicen, donde más crece; en tus ojos.
Que para que mentir: Son agujeros llenos de pelos.




Aún

No va por ti. No es por ti.
Ni por tus ojos forestales. Y pensar que cuando estás triste, secan. Desiertos.
No va por ti. No es por ti.
Ni por tu silencio que me pregunta si estás bien.
No va por ti. No es por ti.
Pero, por Dios, ojalá quisieras creerte que sí.

A saber...

Cómo serán tus pies.
Cómo será cuando dices tonterías.

No va por ti. No es por ti. Va por mí y es por mí. Para curarme.

porque aún estás difuminándote cuando deberías estar abajo. Ahogándote. Llorando.


(¡No! No.
 No, no.Ella no. Sólo quiero conservar este recuerdo.) 



 

20.12.13

Llaman tres rinocerontes a la puerta de mi cielo [...]


Llaman tres rinocerontes a la puerta de mi cielo
dos los empujas
uno empuja solo

El más grande es sincero y verdadero, gris negro
Embiste rápido, y abre 

El más pequeño, cálido y atrayente, gris rosado
llama cantando y entra bailando
me enamoro

No hay mediano pero hay uno en el medio
al segundo lo empujabas, el primero es el libre
el tercero se resiste, y tú lo dañas

El primero, verdad
El segundo, amor
El tercero. El tercero. 

Rinoceronte arrinconado, al lado, del humano
Se aburre
Se aburre
Criando rinocerontes

El tercero es gris. Plata. Llora, mama. 
Le alumbro con el sol y parece que no nota. 
Así que es indiferente e indiferencia.

14.12.13

[...]

Hay un guisante en la planta de tu alma, 
y te molesta mientras bailas. 
¡BAILA! ¡BAILA! ¡BAILA! 
Me amenazan y yo tiro de ti hacia mí, 
y me pregunto si bailas, 
o si los guisantes atacan. 
Me arañas, 
y te pesan las piernas mientras caminas saltando encima del guisante. 
Parece que luchamos y estamos paradas, 
viendo como luchan los demás.
Aunque engañamos tan bien, 
ellos se creen. Cómo se lo creen. 

Me pisas, y se esmaga el guisante, 
pareces tan feliz y yo sonrío. Aunque me duele el pie.


ira ira ira ira ira ira ira ira ira ira ira ira  ira ira ira ira ira ira